Carlos Aurensanz, tres libros sobre los Banu Qasi. «Banu Qasi. Los hijos de Casio», «Banu Qasi. La guerra de al-Ándalus» y «Banu Casi.La hora del califa».

Captura de pantalla 2014-09-08 a las 19.24.35Creo que he empezado la trilogía por el final,  «La hora del califa» pero… son fantásticas estas novelas. Las recomiendo para cualquiera que quiera entender el complejo mundo de relaciones, pactos, rebeliones, debilidades y fortalezas en al-Ándalus  y en los reinos del norte (Navarra, Asturias y León) así como en esa tierra de frontera, Tudela, que eran los dominios de los Banu Qasi.

Dos canciones símbolo de la oposición a la dictadura: Al vent de RAIMON y L`estaca de Luis LLACH

Entrada dedicada a mis compañeros Begoña y Paco, los más fieles seguidores del blog, para que sigan haciendo propuestas de lo que debería incluir en él.

AL VENT de RAIMON (1963)
Letra en castellano:
Al viento,
la cara al viento,
el corazón al viento,
las manos al viento,
los ojos al viento,
al viento del mundo.
Y todos, llenos de noche, buscando la luz, buscando la paz, buscando a Dios,
al viento del mundo.
La vida nos da penas, nacer es un gran llanto: puede que la vida sea ese llanto;
pero nosotros
al viento…

L`ESTACA de Lluis Llach (1968)
Letra en castellano:
El viejo Siset me hablaba
al amanecer, en el portal,
mientras esperábamos
la salida del sol
y veíamos pasar los carros.

Siset: ¿No ves la estaca
a la que estamos todos atados?
Si no conseguimos
liberarnos de ella
nunca podremos andar.

Si tiramos fuerte, la haremos caer.
Ya no puede durar mucho tiempo.
Seguro que cae, cae, cae,
pues debe estar ya bien podrida.

Si yo tiro fuerte por aquí,
y tú tiras fuerte por allí,
seguro que cae, cae, cae,
y podremos liberarnos.

¡ Pero, ha pasado tanto tiempo así !
Las manos se me están desollando,
y en cuanto abandono un instante,
se hace más gruesa y más grande.

Ya sé que está podrida,
pero es que, Siset, pesa tanto,
que a veces me abandonan
las fuerzas.
Repíteme tu canción.

Si tiramos fuerte …

Si yo tiro fuerte por aquí …

El viejo Siset ya no dice nada;
se lo llevó un mal viento.
– él sabe hacia donde -,
mientras yo continúo
bajo el portal.

Y cuando pasan
los nuevos muchachos,
alzo la voz para cantar
el último canto
que él me enseñó.

Si tiramos fuerte …

Si yo tiro fuerte por aquí,
y tú tiras fuerte por allí,
seguro que cae, cae, cae,
y podremos liberarnos.