Erik Larson. En el jardín de las bestias

En la primavera de 1933, hace apenas seis meses que Hitler ha sido elegido canciller de Alemania, pero todavía no ha consolidado su poder. Necesita tiempo. Tiempo para aplastar a sus opositores y para rearmar el país. La serpiente se incuba en su huevo lentamente, pero en ese momento, pese a los visibles indicios, pocos son quienes intuyen el abismo al que está a punto de abocarse el mundo.
En junio de ese año, William E. Dodd, un apacible profesor de historia de la Universidad de Chicago, recibe la inesperada llamada del presidente Franklin D. Roosevelt, que le nombra embajador de Estados Unidos en Alemania.

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